Cabezas reducidas por jíbaros
cuelgan de las paredes.
Antiguos instrumentos mágicos
para rituales olvidados.
En el sarro de la bañadera
se dibuja una sonrisa fantasmagórica
de un tono gris amarronado.
Años de reir a carcajadas en el baño
salpicando el piso con gotas de sangre
y formando charcos hemoglobínicos.
Un gorgoteo seco se repite
potenciado en el eco del sonido,
rebotando en los azulejos rotos.
Ruido a movimiento acuáticos,
tanques que no se terminan de cargar,
agua estancada que se pudre.
Tirado en el suelo
rasguñando las baldosas
logro ver todo desde una perspectiva fétida.
El piso del baño es frío como la muerte
y desde acá no hay bajeza ni humedad
ni llanto ni familia ni religión
ni estados ni sueños ni seguridad.
Se ve una mancha negra.
Lentamente va devorando el techo
que solloza con lagrimas secas
un llanto de cielorrazo.
Mis dedos, embarrados de chocolate
crean dibujos surrealistas en la porcelana
martes, 29 de abril de 2008
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2 comentarios:
Me gusta cómo describís esa visión desde abajo, desde el piso del baño ("la perspectiva fétida") que a mí me da una idea de desolación, terror, como si todo se nos viniera encima y no tuviéramos modo de evitarlo. Gracias por pasar por mi blog, yo seguiré pasando por aquí.
Saludos.
Esta muy bueno el verzo o lo que zea.
la parte del fetito y moviminetos acuaticos està... requetebuèna.
y hay hable en gallehgo, porque ze me plàze.
Storco
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